
La experiencia de la tempestad es siempre abismal. En el intervalo entre el relámpago y el trueno, en cada ocasión tiembla el cuerpo, palpita el corazón.
Pascal Quignard
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Esta entrada fue publicada el 19 noviembre 2011 a las 8:52 pm y archivada bajo Uncategorized con etiquetas abismal, cuerpo corazón, experiencia, intervalo, lluvia, Pascal Quignard, relámpagos, tempestad, tormenta, truenos. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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